MANIFIESTO del ‘Foro de Sevilla’.
Adhesiones: Europa Laica, Movimiento Cooperativo de Escuela Popular (MCEP), Asamblea Marea Verde Madrid, Red IRES, Federación de Enseñanza de CGT, Plataforma en Defensa de la Educación Infantil 0-6, Confederación Estatal MRP, Proyecto Roma, Junta de Portavoces de Educación Infantil 0-6, Asociación IncluyE.

Siège éjectable. Technique mixte - 2016 | Levalet
Siège éjectable. Technique mixte – 2016 | LEVALET

El Partido Popular ha presentado una Proposición No de Ley (PNL) en defensa de los conciertos educativos, de cara a marcar una línea roja en el futuro pacto educativo que invalida cualquier diálogo y entendimiento posible al exigir que la ciudadanía siga financiando con los recursos comunes el negocio de unos pocos. Se queja en ella de que los gobiernos de buena parte de las comunidades autónomas no autoricen unidades concertadas si existen plazas vacantes en los colegios públicos y que no se renueven los conciertos en la educación no obligatoria, como venían haciendo anteriores gobiernos del PP infringiendo la legislación educativa.

Lo más sorprendente de esta PNL es que equiparan libertad de enseñanza y educación concertada. Como si por el hecho de que una empresa o un grupo monte un negocio educativo, tengamos que pagárselo entre todos. Se han acostumbrado a que les rescatemos sus negocios, sean bancos o autopistas o fraudes como el del proyecto ‘Castor’, y lo asimilan de forma automática al mundo educativo. El Estado debe velar por el bien común y garantizar el derecho a la educación de toda la sociedad con una planificación de centros públicos, con recursos y dotación adecuada y suficiente, que faciliten la mejor educación posible y no puede destinar los recursos comunes a financiar opciones particulares. Quien quiera educación privada que se la pague.

En un primer momento, se subvencionan centros privados a través de los conciertos educativos como complemento a una red pública que no podía cubrir una creciente demanda de plazas escolares, por el fuerte crecimiento demográfico (baby boom) y la ampliación de los años de escolarización obligatoria. Sin embargo, la notable e indiscutible mejora cuantitativa y cualitativa de la red pública de centros hace que, en el momento actual, el mantenimiento o el crecimiento del número de unidades escolares en centros privados financiados públicamente ya no se puedan justificar por la insuficiencia de los centros públicos para atender la demanda, sino por otro tipo de razones ideológicas (Fernández y Muñiz, 2012). Además, en una coyuntura de crisis económica duradera y escasez de recursos públicos, se plantea un evidente problema al derivar los fondos públicos a financiar opciones particulares privadas.

Seguir leyendo

‘Enlèvement’ New Street Piece by Levalet In Paris
Enlèvement’ New Street Piece by Levalet In Paris

Jaume Martínez Bonafé (Universidad de Valencia), Enrique Javier Díez Gutiérrez (Universidad de León), Julio Rogero Anaya (Movimientos de Renovación Pedagógica), Rocío Anguita Martínez (Universidad de Valladolid), Nacho Rivas Flores (Universidad de Málaga).
Miembros del Foro de Sevilla.

— Ω —


“La política no puede ser sino política pública, es decir, aquella discutida, decidida y gestionada por la ciudadanía. Por eso, el primer reto de cualquier Proyecto de Ley para la educación es oponerse a una concepción restrictiva y manipuladora de la misma y proponerlo como punto de partida de una actividad colectiva, lúcida y consciente, dirigida al análisis y cuestionamiento crítico del actual estado de la educación”.
(Primer párrafo del ‘Documento de Bases para una nueva Ley de Educación).


Las perspectivas políticas que parecían abrirse hace algo más de un año se han cerrado, en parte, con cierta consolidación de la situación anterior, en cuanto que siguen gobernando los responsables de la última ley de educación fuertemente contestada por la comunidad educativa.

La novedad es que ahora lo hacen en minoría, teniendo que negociar con otros partidos afines que les den apoyo en sus políticas. En esta situación, quienes antes aplicaban el rodillo de la mayoría parlamentaria ahora reconocen la necesidad de un pacto más amplio que, haciendo algunas pequeñas concesiones, incorpore a los más partidos posibles para consolidar sus políticas, modificando las cosas lo menos posible.

Nuestra preocupación sobre esta cuestión nos llevó a un proceso reflexivo y debatir los puntos que a continuación presentamos.


1.-Democracia y participación.

Democracia y participación son conceptos políticamente inseparables. Cualquier proyecto educativo surgido de instituciones que forman parte del andamiaje democrático requiere de procesos de debate y toma de decisiones, regulados y dinamizados por diferentes y plurales agentes, y necesita los espacios organizativos de los que se dota el tejido social. La democracia se enriquece y cualifica cuanto más viva y activa se muestra en ese tejido plural, en el que las palabras y los discursos muestran significados diversos, según las posiciones diversas en el conjunto de la vida social. Si las palabras se gastan y pierden su sentido radical, si todos y todas, personas o estructuras, parece que digamos lo mismo, es muy difícil discernir sobre lo que cada cual quiere hacer, sobre lo que nos incluye, y sobre los que nos distingue o diferencia. Y precisamente una característica de la vitalidad democrática es la construcción social de la inclusión, desde enfoques diversos, sobre la democracia y el papel de sus instituciones (Zibechi, R. 2006)

La reducción de la participación y de la capacidad de decisión sobre la política educativa, a las estructuras e instituciones de los partidos políticos en el marco de la democracia formal, empobrece y recorta el sentido original y la fuerza real de la democracia. La evolución de ese modelo en el estado español ha consagrado a los partidos políticos, y al bipartidismo, como expresión de lo posible, dificultando cualquier otra expresión democrática transformadora de ese estatus quo. En ese marco reduccionista del espacio político, el electoralismo actúa como condicionante del lenguaje, los calendarios y las prácticas, favoreciendo la confusión entre el ejercicio de la política real y la política electoral. Los últimos años, sin embargo, vienen mostrando desacuerdos en las calles y plazas sobre ese modelo reduccionista -una de las manifestaciones más potentes y con mayor repercusión fue el 15M- evidenciando la necesidad de ampliar y cualificar los espacios de participación.

Pensar la política como un espacio público común, dialógico y plural, en el que el sujeto en interacción entre iguales expresando sus diferencias construye los caminos ético-políticos hacia el bien común (Arendt, H. 1975), supone enfrentarse a varios peligros. El primero, la institucionalización de las prácticas políticas, que al buscar el consenso en la esfera pública, dejando el disenso para la privada, vacían el significado real de lo político en las relaciones sociales, dejando a la sociedad vaciada/separada de la política. El segundo, la negación de la política como eje de las transformaciones sociales, otorgándole un rol de neutralidad, alimentado por una racionalidad técnica que sitúan la acción política en el terreno de lo instrumental, técnico, experto o de gestión profesional, provocando una forma de repulsa de lo político en el seno de la sociedad. Los imaginarios que se suceden en ese terreno vinculan la política con el engaño, las prebendas o los pactos adulterados e inconsistentes.

Pensar la política como un espacio público común, por tanto, trata de hacer efectiva la incorporación de toda la ciudadanía, organizada o no, a los procesos de diálogo y acuerdo social en todos los aspectos de la vida social que les competen. Sin olvidar que todo el afán del poder establecido es seguir limitando la participación a la democracia electoral para mantener su hegemonía. Sin embargo, se trata de construir un imaginario social que conciba la política más allá de los discursos del profesionalismo político y los expertos, para llevarla de donde nunca debiera haber salido. El desplazamiento de la política del espacio del Estado controlado por una élite, que se ha atribuido la autoridad y el poder, al pueblo donde está la autoridad real, es la democracia participativa.

Para recuperar y rehabilitar la voluntad política de participación mayoritaria de los sectores y clases populares es necesario recuperar espacios públicos comunes, acudiendo a las comunidades, barrios y asociaciones en los que estos sectores viven, se asocian y participan, los cuales constituyen espacios reales desde los que se puede facilitar la participación.

Seguir leyendo

Sean Yoro. Pinturas murales. http://www.hulaaa.com/
Sean Yoro. Pinturas murales. http://www.hulaaa.com/

El Foro de Sevilla ha elaborado un nuevo documento para el debate titulado “Propuestas para un cambio en el sistema universitario español del siglo XXI“. El documento plantea una serie de consideraciones sobre la situación actual de la universidad española y sus funciones en el siglo XXI. De acuerdo con dichas consideraciones proporciona  referencias y líneas de actuación sobre su financiación, gobernanza, formación, acceso e innovación didáctica del profesorado universitario y sobre la evaluación, rendición de cuentas y autonomía de las universidades.

Este documento adquiere valor y sentido con el dialogo ciudadano  

PROPUESTAS PARA UN CAMBIO EN EL SISTEMA UNIVERSITARIO ESPAÑOL DEL SIGLO XXI

Grupo de trabajo del Foro de Sevilla:
Juan Bautista Martínez Rodríguez (Universidad de Granada) (coordinador)
Rocío Anguita Martínez (Universidad de Valladolid), Enrique Díez Gutiérrez (Universidad de León), Francisco Imbernón Muñoz (Universidad de Barcelona), Jaume Martínez Bonafé (Universidad de Valencia), Juan de Pablos Pons (Universidad de Sevilla)


1.- Consideraciones sobre la situación actual de la universidad y sus funciones en el siglo XXI

Las políticas implantadas por los gobiernos de los últimos años han impuesto grandes recortes presupuestarios en educación e investigación. La situación actual no sólo es el resultado de una crisis económica especialmente grave, utilizada como excusa para el desmantelamiento del sistema universitario público, también es el de una compleja situación social e institucional que exige una reflexión profunda y nuevas alternativas.
Estas decisiones políticas han supuesto un importante deterioro en las condiciones de trabajo para desarrollar la docencia e investigación y su calidad se ha resentido, tal como indican estadísticas recientes. La gestión política aplicada ha significado el aumento del coste de las matrículas para los estudiantes, la disminución del número de becas atentando contra el principio de equidad; se ha restringido muy significativamente el acceso a los cuerpos docentes en las universidades públicas, se ha reducido el personal docente, incidiendo negativamente en la calidad de la docencia, y se han limitado los programas y convocatorias nacionales y autonómicas de investigación.

 Estas medidas aplicadas en el ámbito universitario han supuesto un evidente deterioro de su capacidad operativa, llevándose a cabo, por parte de las autoridades políticas, una desinversión pública avalada por una ofensiva contra la universidad pública desde las concepciones de un modelo de universidad mercantilista y antidemocrática en su gestión, en el marco de la transnacionalización del mercado universitario. Sin embargo, los estudios internacionales muestran que nuestra educación superior y productividad científica son equiparables a los de los países de la OCDE, a pesar de que la inversión en nuestro país supone unos recursos anuales un 20% inferior. Cabe señalar, además, que las universidades públicas en España acogen al 90% de los estudiantes y son responsables del 97% de la producción investigadora nacional.

 Desde la perspectiva más conservadora, incluso, se pretende valorar el fracaso universitario en el 30%, con la intención de dar una imagen catastrófica y crear alarma social sobre el “gasto” que supone, deslizando de paso una imagen de sospecha sobre el interés o el esfuerzo del alumnado con mayores dificultades. En realidad ese 30% se refiere al cambio de titulaciones del alumnado, ya que sólo el 12% de los estudiantes abandona la universidad sin terminar sus estudios. Para este alumnado se requieren medidas de apoyo, sin embargo, hay que hacer constar que es el 79% del alumnado universitario el que obtiene su título universitario en España en el periodo adecuado, frente a un 70% de la OCDE… Continuar leyendo (pincha aquí)

Este documento adquiere valor y sentido con el dialogo ciudadano  

La comisión sobre currículum del Foro de Sevilla ha elaborado un primer borrador de documento titulado “Saberes relevantes y curriculum para la sociedad actual” que somete a debate público. En el documento se analizan las influencias y condicionantes del currículum oficial y se propone un decálogo de medidas alternativas.
El Foro de Sevilla invita a participar en el debate sobre las ideas del documento a cualquier persona o grupo interesado. Para ello puede utilizar el formulario de comentarios que aparece al final de la página. Los comentarios serán moderados.

El grupo de trabajo de CLACSO sobre Políticas Educativas y Derecho a la Educación en América Latina y El Caribe, en su reunión de 11 y 12 de Agosto en la ciudad de Salvador, Bahia,  durante el desarrollo del X Seminario de la Red ESTRADO “Derecho a la educación, políticas educativas y trabajo docente en América Latina. Experiencias y propuestas en disputa” ha aprobado la siguiente declaración.

Se pueden enviar adhesiones a declaracionGTpoleduc@gmail.com

Seguir leyendo