"Shambala y los peces" (1995) Pintura//madera

COMISIÓN PERMANENTE DE
‘POR OTRA POLITICA EDUCATIVA. FORO DE SEVILLA’
 (*)

Recogido en El Diario de la Educación
Recogido en El Diari de l’Educació 

Este documento es una continuidad del “Manifiesto por otra educación en tiempo de crisis” publicado la pasada primavera, cuando vivíamos momentos de excepcionalidad e incertidumbre tras el confinamiento y el retorno parcial a las aulas. Como en aquella ocasión se hacen públicos intenciones y propósitos considerados de interés general para el cambio y la mejora de la educación con el propósito de someterlas a la reflexión, crítica y debate público.

Hoy, tras un inicio de curso complicado, que ha requerido un gran esfuerzo por parte de la comunidad educativa, parece que la situación se va normalizando dentro de esta anormalidad pandémica. Pero no queremos que esta crisis e incertidumbre legitime una normalidad pedagógica y escolar cuestionada desde hace tiempo. Las crisis son oportunidades para revisar el sentido de lo que se hace y para abrir nuevas ventanas de posibilidades para renovar y transformar la educación. No las desaprovechemos, porque el miedo y la falta de reflexión son los mejores aliados de la involución educativa. Nuestro manifiesto, más allá de las urgencias del día a día que, por supuesto, hay que atender, trata de ir más allá de esta coyuntura actual, del presentismo, para plantear otras urgencias de futuro igualmente necesarias. Para alzar el vuelo del debate y para pensar otra educación que abra caminos hacia la esperanza, hacia la utopía.

  1. La educación como proyecto humanizador. Porque es sensible a los conflictos sociales, desigualdades, injusticias, emergencias climáticas y desafíos de la humanidad. Pone el énfasis en valores como la solidaridad, el apoyo mutuo y la cooperación, y en la sensibilización y cumplimiento escrupuloso de los derechos humanos y sociales. Frente al consumo insaciable contrapone un consumo responsable y progresivamente decreciente. Frente a la competencia por el éxito individual busca la solución colectiva de los problemas cotidianos. Y frente a la indiferencia ante el sufrimiento humano activa la empatía y la compasión. Sin perder nunca el horizonte de la transformación educativa y la emancipación social.
  2. El derecho a la educación de todas y todos. Que hace posible su acceso en los distintos tramos del sistema educativo con la misma oferta de calidad y el logro de éxito para todos y todas mediante las medidas y ayudas necesarias. Por ello hay que evitar los guetos y la segregación escolar que se generan dentro de la escuela privada y también dentro de la red pública y en ciertos modos de funcionamiento de esta red. El gran reto es lograr que se garantice la equidad, hacia la que se avanza no a través de una carrera competitiva sino de una cooperación inclusiva.
  3. La escuela inclusiva e incluida. Atiende la más amplia diversidad del alumnado en un mismo espacio, evitando cualquier tipo de discriminación en función de la clase social, la etnia y cultura, el género o la diversidad funcional. En este sentido cabría plantear el avance en un proceso gradual de superación del actual modelo dual de centros de educación especial y centros ordinarios y de otras modalidades externas de escolarización en la red pública, incorporando los profesionales y recursos de esos centros para asegurar que el reconocimiento de la diversidad no derive en desigualdad. Es importante atender la mirada del sujeto para ver cómo vive y se beneficia de la inclusión.
  4. La escuela pública comunitaria como servicio esencial. Protege y enriquece el bien común, así como el sentido democrático y comunitario. En consecuencia, evita cualquier medida o proceso de privatización. Garantiza el pluralismo democrático y para ello se dota de mecanismos de diálogo, participación y control. El derecho a la elección de centro —una falacia que encubre la preferencia de selección— no hace más que reproducir la diferenciación y segregación social. La mejor opción es la escuela pública de proximidad, estrechamente vinculada a su comunidad local.
  5. Un currículum de mínimos. El currículum, en tanto que selección del conocimiento valioso, está sometido a constantes tensiones ideológicas en función de las relaciones de poder. Entendemos que a las administraciones educativas les corresponde fijar un marco curricular amplio y flexible, definiendo los saberes básicos imprescindibles, pero no les compete regular su implementación. Corresponde a los centros su desarrollo, adaptación y concreción, a través de proyectos, ejemplificaciones y metodologías, poniendo el foco en la educación integral y en la personalización del aprendizaje.
  6. Un currículum que atiende las urgencias. Sociales, culturales, económicas y ecológico-ambientales, facilitando esquemas comprensivos que permitan interpretar y actuar sobre la realidad. De ahí la necesidad de un currículo ecosocial, feminista, antirracista y antifascista, atento a la denuncia de todas las situaciones de precariedad y que atentan contra el respeto y la dignidad de la vida humana y los derechos humanos. En este sentido, ha de ir incorporando tanto las experiencias cercanas del alumnado como las reivindicaciones de los colectivos y movimientos sociales.
  7. Un currículum emancipador que incorpora la común y lo diverso. Compagina el tratamiento y el respeto hacia las diversas identidades de los pueblos con la también necesaria fraternidad universal que se asienta en una sola comunidad con valores, derechos y deberes compartidos. Integra lo local con lo global, así como la cooperación y solidaridad con el entorno próximo y el lejano.
  8. Un currículum que recoge la memoria histórica democrática. El conocimiento sobre el pasado supone un aprendizaje colectivo para evitar nuevas barbaries. Una memoria que rescate del olvido los silencios y tergiversaciones en torno a la violencia y la represión franquista organizada durante la Guerra Civil y la dictadura. Una memoria que rescate la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas.
  9. Una escuela con certidumbres para afrontar la incertidumbre. Ante un mundo tan acelerado e imprevisible, que se sostiene cada vez más en la precariedad y vulnerabilidad humana, se hace preciso educar en y para la incertidumbre. Pero para no dejar la escuela en la intemperie sería conveniente introducir pequeñas y grandes certezas cotidianas a partir de la fraternidad colectiva, la convivencia positiva y el acompañamiento docente.
  10. El sentido de la experiencia de aprendizaje. Lo que ocurre dentro de cada escenario de aprendizaje, de modo explícito o inconsciente, produce significados y modelos de acercamiento a la realidad. La escuela democrática atiende los deseos y necesidades del alumnado, tras observar de manera atenta y continua cómo aprende y qué significado social le da a su experiencia de aprendizaje. A partir de ahí se eligen las intervenciones, metodologías, actividades, recursos y materiales curriculares más adecuados.
  11. La cultura está en el territorio. La adquisición del conocimiento se expande en todo el territorio: en el medio natural y urbano, en todos aquellos espacios de aprendizaje y socialización: actividades extraescolares, equipamientos y ofertas culturales, medios de comunicación y redes sociales… La escuela transformadora trata de darle sentido e integra dentro del currículo, de forma común y personalizada, a todo lo que se aprende dentro y fuera del aula. Se trata de educar en la vida y para la vida.
  12. El conocimiento integrado y globalizado. La transformación educativa cuestiona radicalmente la lógica tradicional de la fragmentación curricular y apuesta por el diálogo y la integración de saberes y asignaturas que ensanchan y enriquecen el campo de conocimiento: lo hacen más situado, relevante y profundo. Las propuestas globalizadoras —como el trabajo por proyectos— exige el trabajo interdisciplinar y transdisciplinar entre el profesorado del centro y de otros profesionales y agentes del territorio.
  13. El pensamiento crítico. Es el que interroga, repiensa y cuestiona el orden establecido. Al propio tiempo, facilita herramientas para el análisis de la realidad, mediante el diálogo y la confrontación de puntos de vista, para la comprensión de un mundo complejo y cambiante. El dominio de los diversos códigos del lenguaje, así como el análisis crítico de los medios de comunicación, capacitan para la búsqueda de la verdad y para la comprensión de cualquier realidad.
  14. Educación pausada. La escuela debe blindarse ante la celeridad de los cambios y la presión que existe ante la exigencia del rendimiento para la obtención de buenos resultados académicos. Se requiere sosiego y lentitud, tanto para respetar la singularidad y el ritmo de cada sujeto, como para asimilar los conocimientos adquiridos. Con frecuencia, menos es más.
  15. Evaluación para la mejora del aprendizaje. En una educación emancipadora no cabe la competitividad, la calificación, la repetición y la clasificación. Lo sustantivo no es la evaluación del aprendizaje sino para el aprendizaje, para que el alumnado pueda seguir progresando. Tampoco caben las evaluaciones de estándares de competencias medibles, sobre todo cuando simplifican su complejidad conceptual y se orientan a fines economicistas. La alternativa consiste en priorizar la evaluación formativa, continua y cualitativa por encima de la cuantitativa, y el proceso antes que los resultados.
  16. Centro de investigación y Desarrollo Curricular. Para promover el debate en torno al currículum sería interesante contar con este organismo de ámbito estatal, de carácter independiente y plural, con el propósito de promover la innovación y el cambio curricular ligado al perfeccionamiento docente y la mejora de la calidad de la enseñanza. Entre sus tareas más concretas estarían las recoger, evaluar, inventariar y difundir las investigaciones y elaboraciones de proyectos y materiales curriculares promovidos por el propio profesorado en los centros, así como la recopilación y análisis de antiguas y nuevas experiencias.
  17. La educación como conversación. Con uno mismo, con los demás, con el entorno, con la fragilidad, con los límites, con lo impredecible. La conversación, la pregunta y el debate dialógico enriquecen las relaciones entre las personas, las conexiones con los saberes y los vínculos con la comunidad. Y fortalecen también el entrenamiento democrático, el razonamiento, la argumentación y el pensamiento crítico.
  18. El cuidado mutuo. Se trata de trabajar en la perspectiva del apoyo y el cuidado mutuo entre los distintos actores de la comunidad educativa: alumnado, profesorado, personal no docente, familias, etc. para la obtención de un mayor bienestar individual y colectivo. De poner el foco en la atención del otro (de las otras personas) a partir de una convivencia pacífica, compartiendo experiencias y saberes. La biopolítica del cuidado y la compasión son especialmente necesarias en situaciones como las actuales de especial fragilidad y vulnerabilidad.
  19. Autonomía de centro. La escuela democrática dispone de cierto grado de competencia e iniciativa para tomar decisiones respecto al desarrollo y concreción del currículum, la elaboración de proyectos, la organización del centro y su inserción en proyectos comunitarios de territorio. Para construir sus propias señas de identidad. Pero es imprescindible controlar que esta autonomía y diversidad pedagógica garantice siempre los derechos humanos y la calidad de la enseñanza y no derive en una competencia intercentros, y en una diferenciación y segregación. Por otro lado, la administración educativa debe proteger esta autonomía con la asignación de los recursos necesarios.
  20. Escuela unificada. La formación del alumnado requiere un proyecto integrador que asegure la continuidad y coherencia educativa entre la educación infantil, primaria y secundaria obligatoria. Ello evita rupturas bruscas en el cambio de etapa, así como modelos e incluso finalidades educativas contrapuestas. Requiere un trabajo en equipo entre el profesorado de los diversos niveles, una cultura común y la equiparación de las condiciones de trabajo. En algunos lugares funcionan los Instituto-Escuela que van en esta dirección.
  21. Transformación de patios y espacios escolares. Algunos centros ya están sustituyendo el tradicional patio-cuartel, la típica pista de cemento, por el patio-jardín, un entorno más verde y con mayores oportunidades para el juego libre y en equipo, la aventura, la convivencia y el aprendizaje. La remodelación de espacios exteriores e interiores, creando otros lugares de encuentro e intercambio además del aula, pensados pedagógicamente como los patios inclusivos, coeducativos y ecológicos responden tanto a criterios saludables y medioambientales como a razones pedagógicas.
  22. Democracia participativa radical. Más allá de la mera representación o de la defensa corporativa. Con una activa y sostenida participación de todos los actores de la comunidad educativa de una forma proporcional real —alumnado, profesorado, madres y padres, …— en estos tres ámbitos: aula, centro y territorio, mediante organismos como la asamblea de aula, el consejo de delegados y delegadas, el consejo municipal de infancia o el consejo educativo de pueblo, barrio o ciudad.
  23. Funciones y compromisos del profesorado. Se requiere, ante todo, acompañamiento y tutorización docente intensivas para orientar al alumnado en sus procesos inclusivos, de desarrollo integral y de aprendizaje grupal y personalizado. También una constante reflexión sobre la práctica, el trabajo en equipo cooperativo y la implicación en el proyecto educativo comunitario. Por otro lado, el profesorado tiene un compromiso ético y emancipador, con la transformación educativa y la emancipación social. No se puede ser revolucionario en la calle y conservador en el aula, o al revés.
  24. Derecho a la desobediencia. Entendido como un derecho legítimo que supone el incumplimiento de leyes y normas que se consideran injustas, abusivas o inútiles. Se ejerce, por ejemplo, cuando se infringen derechos humanos que afectan a la libertad de expresión o a la justicia social. Cuando la sobrecarga de tareas administrativas y burocráticas acaban colonizando los centros. O cuando algunas políticas y decisiones sobre el currículum o sobre la gestión del centro suponen una involución educativa.
  25. Pedagogía de la presencia. Es el único tiempo y espacio donde se construye una relación humanizada, donde es posible la conversación espontánea, la manifestación de todos los lenguajes, el aprendizaje situado y profundo y, en definitiva, el proceso de socialización. Por supuesto que el profesorado ha de ser competente en el dominio de las TIC, pero el aprendizaje online a distancia no es un modelo educativo sino un mero recurso de aprendizaje. De ahí la importancia de priorizar y profundizar en la pedagogía de la presencia.

Somos conscientes que estos 25 puntos parten de un posicionamiento concreto. Pensamos que hay principios y propuestas que apuestan por la renovación pedagógica, otras lo hacen por el empoderamiento democrático radical y otras son netamente anticapitalistas. En cualquier caso, se trata de un manifiesto que, a partir nuestras diferencias y coincidencias, puede ayudarnos a pensar y construir juntos y juntas lo que queremos de la educación. Porque otra educación es más necesaria que nunca, y también posible.

(*) Por el “Foro de Sevilla. Por otra política educativa” lo firman: Jordi Adell, Rocío Anguita, Jaume Carbonell, Enrique J. Díez, Isabel Galvín, Rodrigo, J. García, José Gimeno Sacristán, Francesc Imbernon, Javier Marrero, Jaume Martínez Bonafé, Montse Milán, Carmen Rodríguez, Julio Rogero, Francesca Salvà y Juana Mª Sancho.
Imagen: “Shambala y los peces“, por Manuel Pérez Báñez [@ManuElpielRoja]

Ce qui se conçoit bien s'énonce clai | Lebalet
Ce qui se conçoit bien s’énonce clai | Lebalet

En declaraciones de la Ministra de Educación y Formación Profesional, Doña Isabel Celaá ha manifestado la intención del ejecutivo de crear un Instituto de Desarrollo Curricular que, en cooperación con las comunidades autónomas, desempeñe una función referencial en la planificación y desarrollo del currículo de la educación no obligatoria. Un Centro de Investigación y Desarrollo Curricular independiente y plural, facilitaría esta tarea de definición del marco curricular, introduciendo a la vez la democratización y la pluralidad en el desarrollo del curriculum.

A este respecto, el ‘Foro de Sevilla‘ ha elaborado la siguiente propuesta, que somete a debate público y adhesión. El propósito es trasladar el resultado de este diálogo a la administración educativa central como responsable de la reglamentación del citado organismo.

La sociedad se enfrenta a problemas nuevos y no se pueden aplicar soluciones viejas. Urge la necesidad de desarrollar el respeto a la vida y la dignidad humana como patrón ético de medida en la relaciones personales, grupales, sociales, interculturales, y comunitarias. Los problemas vitales deben formar parte del currículum que debe acudir a la urgencia de lo esencial: aprender a pensar la complejidad sin reduccionismos, desde el contexto y la globalidad planetaria, dotando al ser humano de capacidades para saberse sujeto activo con posibilidad para intervenir en la transformación y la mejora de la sociedad y del mundo que le rodea. Un currículo anclado en el territorio, con actividades ligadas al entorno próximo y contenidos comprometidos con la sostenibilidad, el mantenimiento de la vida y la ética ecosocial.

Una tarea de construcción democrática es el debate del currículo con la comunidad educativa y social, porque se reconoce que en la selección cultural y el conocimiento producido se proyectan numerosas batallas sociales sobre las prioridades dentro de la escuela. Un currículo diversificado e integrador debe formar a una ciudadanía crítica de personas conscientes, para lo que necesitamos incluir saberes que estén contextualizados, tengan sentido y sean revisables, discutibles y que permanezcan sujetos a crítica. El desafío cultural reside en proporcionar una educación integral que reúna e integre el conocimiento de las ciencias y de sus aplicaciones tecnológicas, las humanidades, las ciencias sociales, las artes, sin despreciar los saberes populares y los que componen la vida cotidiana, de forma que sirva al cuidado de las personas, de la naturaleza y de la vida comunitaria… que facilite la deliberación de problemas controvertidos y ayude a comprender el medio en el que se habita. Recuperando los saberes olvidados o marginados muchas veces: el mundo rural, la experiencia y las perspectivas de las más desfavorecidas, los problemas de la vida cotidiana y urbana… para hacer un currículum más comprensivo, más inclusivo y más representativo.

Si el curriculum debe ser discutido y no existiendo una cultura política desarrollada de debate sobre estas cuestiones, es necesario un marco curricular amplio y flexible, sometido a la evaluación y el control público. Un Centro de Investigación y Desarrollo Curricular independiente y plural, facilitaría esta tarea de definición del marco curricular, introduciendo a la vez la democratización y la pluralidad en el desarrollo del curriculum. Facilitaría también procesos que permitan actualizar la propuesta de selección de contenidos en función de las variaciones que se producen en los ámbitos científicos, pero también de las circunstancias y situaciones sociales por las que atraviesa la sociedad.

Frente a una definición exhaustiva y cerrada del currículum podría pensarse en un marco amplio que se iría concretando con desarrollos metodológicos diversos basados en investigaciones y experiencias del profesorado, facilitadas por medio de concursos públicos, que una vez valoradas podrían constituir referentes de proyectos curriculares, así como a través de observatorios de prácticas habituales de enseñanza generadas en entornos innovadores.

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Pero ¿qué podría ser el Centro para la Investigación y el Desarrollo del Curriculum? Una institución independiente, con coordinación de ámbito estatal, con funciones de investigación, elaboración, desarrollo, implementación y evaluación de proyectos y materiales curriculares. Su misión fundamental es promover la innovación y el cambio curricular ligado al perfeccionamiento docente, la mejora de la calidad de la enseñanza y los aprendizajes del alumnado.

¿Quién lo debería componer? En tanto que institución independiente de la Administración estaría dirigida por un Consejo Rector donde estén representados de un modo igualitario y democrático diferentes elementos institucionales y organizativos: Universidad, Administración Educativa, Sindicatos de Profesores y Profesoras, Movimientos de Renovación Pedagógica, Asociaciones de Padres y Madres, Asociaciones de Estudiantes. Las personas que constituyen el Consejo Rector deberán acreditar una trayectoria, experiencia y posición en esos sectores que les haga tener criterio de interés para formar parte del mismo. La dirección técnica del centro debe ser elegida por el Consejo Rector mediante concurso público, donde presenten sus méritos e ideas; entre funcionarios y personal contratado de las administraciones

¿Cómo podría funcionar? Es un organismo autónomo, con estatutos aprobados en el BOE, sustentado además jurídicamente en el articulado de la LOMLOE, en donde se recojan sus características de gestión autónoma y de dirección participada. Recibe apoyo económico y de infraestructura de la Administración Educativa, pudiendo establecer también convenios de colaboración con otras Administraciones e instituciones y concurrir a convocatorias públicas de investigación.

Con un criterio descentralizador puede ubicarse en diferentes sedes territoriales, en las que se dispone de espacios de formación, biblioteca, fichero informático, inventario y muestrario de proyectos, base de datos de materiales y experiencias de innovación, etc. El Centro recoge datos, planifica, desarrolla y promueve, en estrecha relación dialogada con los responsables de las administraciones educativas estatal y autonómicas, programas alternativos que servirán de ejemplo y orientarán las decisiones del profesorado, de las administraciones y de la comunidad educativa. Experimenta y evalúa en las escuelas la puesta en práctica de los proyectos y materiales nuevos, y organiza actividades de formación permanente en conexión con los programas de investigación y desarrollo curricular. Sus actividades, aprobadas por el Consejo Rector, se encargan a grupos interdisciplinares de profesorado-investigadores e investigadoras de diferentes niveles del sistema. Dispone de personal propio básicamente de dirección técnica profesionalizada y altamente cualificada, servicios de administración, gestión y secretaria.

Esto es un apunte, una posibilidad. Su desarrollo verdadero dependerá de la voluntad y capacidad política para impulsarlo. La memoria nos dice que cualquier intento por parte de la Administración Educativa de gestionar en exclusiva iniciativas de este tipo además de modificar el sentido original puede perder toda la fuerza real para impulsar el cambio curricular.  Descargar el documento en pdf.

Comisión Permanente del colectivo “Foro de Sevilla. Por Otra Política Educativa’.

 

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TEXTOS PARA EL DEBATE  Participar en el debate...

Julio Rogero, Jaume Martínez Bonafé, Jaume Carbonell, José Gimeno Sacristán (*)
Recogido en El DIARIO de la EDUCACIÓN.

 

LA POBREZA IMPACTA, Y MUCHO, EN LA EDUCACIÓN
El mundo al revés. Día 3. “Lo que se dice volar …Manuel Pérez Báñez


Vivimos momentos de excepcionalidad y de incertidumbre que nos sitúan en un tiempo crucial. Percibimos que, tras el confinamiento, existe la tentación y puede que el intento de ejercer mayor control y autoritarismo sobre la ciudadanía. Sin embargo, hemos de aprovecharlo para dar continuidad a la solidaridad mostrada estos días y para pensar juntos salidas para que los Derechos Humanos y de la Infancia salgan reforzados. Uno de los más importantes es el derecho a la educación, imprescindible para avanzar hacia la equidad.

 

Se pide al alumnado confinado que siga actuando como si estuviera en la escuela (entendida como institución que incluye todo los niveles educativos), al mismo ritmo y con mayor exigencia si cabe, como si nada pasase, cuando en realidad todo es diferente y más si tenemos en cuenta los desiguales contextos sociales y familiares.

Todo lo que sucede nos exige una reflexión profunda y un posicionamiento claro. No podemos sentirnos atenazados por el miedo sino animados por la esperanza de salir reforzados para un tránsito hacia una sociedad más humana y una educación más inclusiva, justa, cuidadosa y equitativa. Nos parece urgente promover un espacio y un tiempo donde cuestionarnos, dialogar, reflexionar colectivamente y hacer un acercamiento racional a la pregunta por la educación que queremos hoy y en el futuro.

 

Qué hacer en la situación actual  Participar en el debate...

Por ello nos atrevemos a hacer una valoración de lo que estamos viviendo en el ámbito educativo con una serie de consideraciones y propuestas. Estas primeras son relativas al actual de confinamiento y hasta los inicios del próximo curso.

1La educación escolar no va a ser igual tras esta experiencia que confirma las diferencias con que se realiza el trabajo escolar en casa, porque no todo el mundo dispone de los mismos medios ni de la misma situación habitacional, familiar y social.

2. Si la educación es un derecho, una situación de emergencia no debería destruirlo, especialmente para aquellos niños y familias con más necesidades o en condiciones de pobreza. Constatamos que esta situación está aumentando la desigualdades sociales que ya teníamos. En todos los casos no se trata de avanzar en el temario, sino de desarrollar actividades atractivas y de valor cultural: ver buenos documentales sobre naturaleza, películas en versión original subtituladas, escuchar música, pintar, leer, escribir, etc.

3. En esta situación de emergencia y confinamiento consideramos que la rigidez de las medidas tomadas deberían ser más flexibles teniendo en cuenta los derechos de la infancia.

4. No sabemos cómo será el futuro de la educación, pero sí deseamos y nos gustaría que fuera otro. La vuelta a la normalidad, de la que el alumnado en situación de vulnerabilidad y pobreza nunca formó parte, será imposible porque lo que nos está pasando no nos llevará a un retorno sino a otra normalidad diferente y por construir.

5. Cuando se regrese a las aulas habrá necesidad de cercanía, el alumnado necesitará conversar, expresarse, abrazarse… El espacio y el tiempo educativos de la escuela lo debería facilitar sin la presión de los resultados, las evaluaciones, los deberes, con calma, dándose tiempo.

6. Ahora, al acabar este curso, se hace necesaria la promoción automática en todas las etapas educativas incluida la universidad. En esta situación de emergencia no tiene sentido hacer exámenes de evaluación, por eso proponemos la supresión de las pruebas de selectividad, dando por buena la nota media del bachillerato, entre otras posibles alternativas. En Formación Profesional será necesaria una progresiva recuperación de las prácticas.

7. Nos hemos obsesionado con las notas, las calificaciones y los resultados y no por la permanencia de los aprendizajes que sirven para una vida digna. Pero ahora es el momento de resaltar los valores que estamos aprendiendo como la solidaridad, la empatía, la generosidad, la afectividad, el apoyo y el cuidado mutuo, la cooperación… porque hoy toca hacer pedagogía y primar esos valores más humanizadores.

8. Creemos que el verano debería ser un espacio inclusivo, con el fin de disminuir las desigualdades, donde toda la infancia y la adolescencia tenga acceso a campamentos, colonias u otras actividades educativas de tiempo libre, donde se combine el arte, la música, la cultura, el juego y el contacto con la naturaleza.

9. Nos parece necesario que el primer trimestre del próximo curso sea un periodo de adaptación y transición entre los dos cursos, con una tutorización y un acompañamiento intensivos.

10. La experiencia de crisis nos invita a repensar los tiempos, espacios y recursos de que disponemos, y la función de apoyo que podrían desarrollar la TV, la radio, las redes sociales y TIC, sin perder el contacto con el medio natural y social.

11. Otra lección es que quizás tengamos que vivir la vida con más calma, también en la escuela, dando tiempo y respetando los procesos de aprendizaje de cada persona… El estrés que se está generando en familias y niños y niñas por las tareas académicas en casa, hemos de frenarlo con otras formas de hacer más creativas y respetuosas de los intereses de la infancia.

12. Todo lo que está sucediendo nos lleva a poner en cuestión el actual modelo educativo para poder avanzar hacia un modelo alternativo. Sencillamente porque esta situación nos está mostrando que hay otras maneras de educar.

 

Cómo avanzar en el futuro   Participar en el debate...

En esta segunda parte incluimos propuestas de pensamiento y acción para avanzar hacia la educación que queremos:

13. Repensar juntos, tras esta parada en el camino, cómo mejoramos y cambiamos lo que tenemos y cómo reinventamos la educación, cuestión que se nos presenta cada vez con mayor urgencia. Este cierre del espacio escolar debería servirnos para resignificar la educación y romper el ritmo frenético y la presión que ejercemos sobre la infancia y la adolescencia.

14. Poner la mirada en las necesidades de la infancia y la adolescencia. Es necesario que vuelvan a apasionarse por aprender por sí mismos y desde sí mismos, a jugar, a tener tiempo libre en el que puedan aburrirse, a relacionarse libremente, a no engancharse a las pantallas para encontrarse con la naturaleza.

15. Hacer una revisión a fondo de la estructura y el contenido del currículo escolar. Para que los contenidos interdisciplinares y transdisciplinares, de complejidad creciente e interconectados, tomen la centralidad de los aprendizajes escolares. Estos saberes han de proporcionarnos un conocimiento más profundo del mundo y de los problemas de la humanidad.

16. Introducir un currículo ecosocial que promueva contenidos y valores para combatir la emergencia climática y favorecer el desarrollo sostenible. La supervivencia del planeta Tierra exige conciencia y acción desde todos los ámbitos.

17. Introducir un currículo feminista, que cuestione el modelo patriarcal, que condene todas las violencias de género, que reconozca la plena igualdad de derechos y promueva las prácticas de la coeducación en todos los ámbitos educativos.

18. Incorporar como elemento central el acompañamiento en el aprendizaje, mediante el tránsito de la información al conocimiento para saber vivir, conocer el mundo y tratar de transformarlo, orientando, a su vez, los procesos madurativos integrales.

19. Dinamizar el diálogo, la conversación, el pensamiento crítico como instrumentos pedagógicos básicos para la construcción y autocreación de personas autónomas, sujetos en proceso permanente de producción de sus propias vidas.

20. Potenciar la dimensión relacional de la educación a través de la convivencia positiva y la experimentación de la democracia, donde el diálogo deliberativo y el acuerdo son centrales.

21. Recuperar el sentido comunitario y democrático de la escuela, devolviendo a las familias y a los niños y niñas su espacio de responsabilidad colectiva en el procomún de la educación, haciendo más efectivos los actuales canales de participación y creando otros.

22. Repensar las políticas educativas, protegiendo y extendiendo la escuela pública y eliminando procesos de privatización, desde las nuevas perspectivas sociales para que garanticen el protagonismo de la ciudadanía y del pueblo, asegurando el derecho de todos a la educación y los derechos de la infancia para una vida digna.

23. Promover el compromiso en la lucha contra las desigualdades dentro y fuera de la escuela con políticas compensadoras y de discriminación positiva hacia la infancia y la adolescencia, víctimas de esta injusticia social y escolar.

24. Abrir el sistema educativo a la sociedad y a la vida, que tiene en cuenta lo que aporta la comunidad local y la global. Basado en la dignidad humana, la cooperación, la comprensión de la interdependencia, la empatía y la relación fraterna y humana como bases sólidas de cualquier modelo educativo.

25. Situar en primer plano, ahora ocultada y socialmente poco valorada, la función docente con una sólida formación cultural y pedagógica y como dinamizadora central de la socialización de la infancia, de la convivencia positiva y de la creación de ambientes de aprendizaje compartidos y cooperativos.

Entendemos que estos podrían ser algunos de lo elementos constitutivos del camino por el que avanzar en el tránsito hacia una nueva educación. Demos una salida positiva y constructiva a la quiebra que, constatamos, vive el actual sistema educativo en una sociedad en situación de emergencia.

Sabemos que es posible hacerlo y animamos a que pensemos y construyamos juntos y juntas lo que queremos de la educación.

Este Manifiesto es del “Foro de Sevilla. Por otra política educativa”, al que pertenecen los cuatro firmantes

Participar en el debate...

l'enrôlement | Levalet
Apoyamos el proyecto de ley educativa al ser necesario derogar la LOMCE y todas las medidas que promueven la desigualdad y la selección del alumnado: trayectorias desiguales, itinerarios, Programas de mejora del aprendizaje y del rendimiento (PMAR) sin posibilidad de promoción, evaluaciones externas, currículos centralizados y estandarizados, limitación de la participación de la comunidad escolar….

Tampoco se trata de volver a la LOE, como hemos proclamado en numerosas ocasiones e indica el propio documento de derogación y modificación de la LOE y la LOMCE.

En este proyecto encontramos cuestiones muy positivas, como son los nuevos enfoques que se plantean para el sistema educativo: derechos de la infancia, igualdad de género, desarrollo sostenible (para la paz, los derechos humanos, la transición ecológica y la comprensión internacional, tecnologías, etc.…). Principios y modificaciones que hablan de un currículo inclusivo, unas escuelas sin segregación, un modelo de evaluación orientador y formativo…

Y otras cuestiones que son mejorables y a nuestro entender indispensables para una ley de largo recorrido por lo que queremos contribuir al planteamiento que realiza el proyecto para conseguir un “renovado ordenamiento legal que aumente las oportunidades educativas formativas de toda la población española (…) y se generalice una educación de calidad para todos y todas”.

Atendiendo al ofrecimiento de los Grupos Parlamentarios Socialista, Confederal de
Unidas Podemos-En Comú Podem-En Marea y Republicano, de contar con las organizaciones sociales
realizamos una serie de propuestas de enmiendas organizadas en torno a los siguientes bloques:

  • Bloque 1: Equidad e inclusión educativa.
  • Bloque 2: Currículum, enseñanzas y su ordenación, evaluación del alumnado y del sistema educativo., 
  • Bloque 3: Formación Profesional.
  • Bloque 4: Religión, Escolarización y Conciertos.
  • Bloque 5. Participación, autonomía y gobierno de los centros.
  • Bloque 6: Formación e Innovación.

A continuación se facilita el DOCUMENTO COMPLETO en versión pdf.

Se agradecen aportaciones en el apartado de este postDEJA UN COMENTARIO