4.|Currículo…

4. Un currículo susceptible de ser diversificado que garantice la autonomía de los territorios, de los centros y del profesorado.

4. Un currículo susceptible de ser diversificado que garantice la autonomía de los territorios, de los centros y del profesorado
Ir a… “Documento completo de Bases para una nueva Ley de Educación. Acuerdo Social y Político Educativo

15.05 Flecha verde Todas las personas somos diversas y a la vez aceptamos que todas tenemos iguales derechos. Tenemos que vivir juntos en una misma sociedad, imaginamos metas y afanes compartidos… En la sociedad variada, plural y vertebrada, debemos fortalecer aquello que nos pueda unir, a la vez que debemos dejar espacio para que la diversidad se exprese y sea reconocida, amparada e incluso estimulada. Por otra parte, el desarrollo de la persona como ser libre, autónomo e interdependiente, requiere educarle en el ejercicio de la libertad y de la autonomía y del cuidado de otras personas.

Un currículo diversificado e integrador debe formar a una ciudadanía crítica de personas conscientes, para lo que necesitamos incluir saberes que estén contextualizados, tengan sentido y sean revisables, discutibles y que permanezcan sujetos a crítica. El desafío cultural reside en proporcionar una educación integral que reúna e integre el conocimiento de las ciencias y de sus aplicaciones tecnológicas, las humanidades, las ciencias sociales, las artes, sin despreciar los saberes populares y los que componen la vida cotidiana, de forma que sirva al cuidado de las personas, de la naturaleza y de la vida comunitaria… que facilite la deliberación de problemas controvertidos y ayude a comprender el medio en el que se habita.

 Sin olvidar que la naturaleza política y ética del currículum debe englobar los problemas sociales, ambientales y políticamente relevantes de la actualidad del mundo (desigualdad, crisis ecológica, explotación de las mujeres, guerras, austericidio…) y conectar el conocimiento escolar con el sentido y utilidad social que éstos tienen para construir una ciudadanía informada y crítica.

Es necesario establecer los principios orientadores que desde una perspectiva progresista sirven para apoyar un proyecto educativo que se concreta en el diseño de un currículum coherente con dichos principios, aprovechando también la tradición de las “buenas prácticas”, el buen saber hacer del profesorado y los avances del conocimiento riguroso de la investigación educativa. Se trata de establecer las referencias que tendrían que ser trasladadas por el profesorado a sus prácticas cotidianas.

Por otra parte, la comprensividad debe garantizar que el derecho a la educación signifique que todos los estudiantes deban estar juntos y estudiar unos mínimos curriculares consensuados para todo el Estado. Estos se han de ajustar y enriquecer en los propios centros a partir de las realidades concretas, intereses y necesidades diversas. En la enseñanza infantil y básica (0-18 años) no pueden existir segregaciones ni selección del alumnado que significan que no todos estudian contenidos del mismo valor o son agrupados y clasificados en función de sus capacidades, género, etnia, creencia religiosa… condicionando sus expectativas futuras.

Hemos de procurar que el currículo no tenga tanta extensión, que se flexibilice y que se pueda diferenciar, para lo cual es necesario menos intervencionismo por parte de las administraciones y más competencia y autonomía para los centros y para el profesorado. Educar para la vida, teniendo en cuenta las necesidades de las personas que forman parte del contexto educativo. Deberíamos recabar márgenes progresivos de poder de elección, atender a la diversidad, confeccionar programas de compensación para alumnos y alumnas con dificultades y mantenernos vigilantes ante los itinerarios que no sean equivalentes.

 El especial respeto de la diversidad cultural de las diferentes Comunidades Autónomas hace necesaria la regulación de su autonomía curricular fijada para los distintos ámbitos: estatal, autonómico y de centro. La protección de las distintas modalidades lingüísticas de España, distinta del castellano, obligan a reconocer el idioma propio de cada una de ellas como oficial en su ámbito territorial, conjuntamente con la lengua española, que lo es en el conjunto del Estado.

La estructura actual de las materias y la organización de los tiempos y espacios no responde a las necesidades del proceso de aprendizaje del alumnado. Proponemos un cambio que corrija la excesiva compartimentación del conocimiento, que asegure una oferta equilibrada, integral, flexible y más interdisciplinar (o globalizada) consensuada por la comunidad educativa y partiendo de las necesidades e intereses del alumnado. Es importante utilizar metodologías activas y participativas centradas en el alumnado, incorporar el conocimiento que los alumnos y alumnas construyen colectivamente y respetar los diferentes ritmos de aprendizaje.

Esto lleva a limitar tanto el uso de libros de texto y materiales curriculares estandarizados, así como los libros de texto digitales, en los que tanto estudiantes como profesorado solo son consumidores de contenidos. Muchas iniciativas de integración de las TIC las limitan a un mero soporte para la distribución de materiales curriculares o como plataformas de ejercicios auto-correctivos para mantener ocupados a los estudiantes.

Las tecnologías de la información y la comunicación desempeñan un papel capital en cómo nos informamos, en cómo nos relacionamos, aprendemos y, en suma, en cómo vivimos. En los últimos años hemos asistido a su adopción generalizada en todas las esferas de la vida social, especialmente entre los más jóvenes, constituyendo un nuevo espacio no sólo de relación, sino también de creación de la propia identidad y participación ciudadana. Sin embargo, el sistema educativo presenta notables déficits, tanto en infraestructuras como en su integración en el desarrollo del currículum.

Las TIC, que ya forman parte de la vida de los estudiantes, deben integrarse en los procesos educativos no sólo como nuevos contenidos, sino también como nuevos espacios para la construcción colectiva y crítica de conocimiento, como nuevos lenguajes para la creación y la expresión de profesorado y estudiantes, como oportunidad para unir aprendizajes formales e informales y para que los estudiantes creen sus propios entornos personales de aprendizaje.

 Concreciones y propuestas.

• El currículo básico y común contendrá una educación integral que reúna de forma equilibrada contenidos científicos, humanísticos, sociales, artísticos, y saberes populares y de la vida cotidiana, con un amplio margen para su adaptación y desarrollo en los centros escolares por parte de la comunidad educativa. En todo caso la unidad exigida del currículo básico y el respeto al espacio escolar común excluyen la introducción de sesgos ideológicos particulares y el adoctrinamiento religioso o de cualquier otra naturaleza.
• El diseño del currículo y su desarrollo en la práctica no debería formularse en términos de listados de contenidos “mínimos” con un atiborrado compendio de competencias, sino de forma global, integrada y compleja en términos de resolución de problemas, situaciones sociales, ambientales y éticas relevantes y experiencias esenciales.
• Reconocer la autonomía curricular respecto al porcentaje de la carga curricular en los ámbitos estatal, autonómico y de centro.
• No realizar pruebas externas que tengan como objetivo la homogeneización del aprendizaje y la formación de ranking, que conduzcan a la jerarquización de centros o a la segregación del alumnado.
• Los contenidos y las formas de enseñarlos son elementos responsables de la calidad del aprendizaje y deberían tomarse como un indicador esencial de la calidad de la educación. Por eso tendrían que ser periódicamente revisados.
• Aprender a gozar de la cultura, del entorno natural más próximo, vivir auténticas experiencias de aprendizaje que permitan explorar, investigar, entender y transformar el mundo que nos rodea y tomar posición reflexiva, crítica y creativa ante hechos o prácticas controvertidas. 
• Insistir en las razones pedagógicas y ventajas del conocimiento globalizado, integrado y complejo cada vez más imprescindible en la sociedad de la información o del conocimiento para un buen diagnóstico y comprensión de los diversos fenómenos, realidades y para tratar de resolver toda clase de problemas y conflictos, entendiendo estos como fuentes de aprendizaje.
• Contemplar la posibilidad de romper los departamentos didácticos de disciplina -para favorecer entornos de aprendizaje multidisciplinares y globalizados-, vinculándolos a áreas de conocimiento más amplias.
• Abordar la unidad de la escolarización de los niños y niñas de 0-2 y 3-5 de manera conjunta; estos dos momentos deben ser tratados como algo común y de relevancia. 0-6 es una etapa única y de clara importancia para el desarrollo educativo de niños y niñas, con un perfil único para su profesorado.
• Cuestionar desde el currículo el pensamiento hegemónico que perpetúa relaciones de poder e inequidad: el modelo patriarcal en la sexuación de los saberes y en las relaciones asimétricas entre hombres y mujeres, el modelo heterosexual en las relaciones y concepción de la familia, y toda discriminación que otorgue privilegios determinados por la posición cultural, nacional, social, política, religiosa o laboral.
• Configurar los currículos desde un enfoque intercultural e inclusivo, potenciando el reconocimiento del alumnado proveniente de familias migrantes y de minorías, la diversidad sexual y la igualdad entre los sexos. 
• Establecer mecanismos de acogimiento lingüístico y cultural que, dentro del sistema educativo, favorezcan la inclusión en casos de movilidad de las familias y de los individuos dentro del Estado. Estos mecanismos también permitirán la inclusión de quienes hablen otras lenguas.
• Los poderes públicos deben poner los medios necesarios para que, al finalizar la educación secundaria obligatoria, todo el alumnado comprenda y se exprese con corrección, oralmente y por escrito, en la lengua castellana, y si la hubiere, en la lengua cooficial de la Comunidad Autónoma y en (al menos) un idioma extranjero, evitando que su enseñanza sea un motivo de segregación del alumnado.
• El currículum debe dar relevancia y destacar como pilares básicos para el desarrollo integral, en todas las etapas educativas desde los cero años; el lenguaje musical, el movimiento corporal y la expresión artística. Todos ellos, de manera interrelacionada, intervienen en el crecimiento armónico de niños y niñas y favorecen su desarrollo cognitivo.
• Las TIC deben integrarse como nuevos espacios para la construcción crítica del conocimiento y nuevos lenguajes para la expresión de profesorado y estudiantes. 
• Es imprescindible, tener en cuenta los nuevos usos sociales de las TIC, el importante papel de las redes sociales y las comunidades de software libre, para promover la cultura de la colaboración y el conocimiento abierto, así como los valores y las habilidades necesarias para ser ciudadanos y ciudadanas críticos y participativos en la sociedad de la información o del conocimiento.
• Se deben tener en cuenta las fuentes de información disponibles en la sociedad actual que incluyen diversidad de materiales y registros, sin quedar limitadas a los libros de texto, impresos o digitalizados. Potenciar las bibliotecas de centro y el mayor aprovechamiento de las municipales, así como la utilización habitual de las herramientas virtuales de búsqueda, gestión y desarrollo de la información y el conocimiento.
• Cuestionar, en el desarrollo curricular y el trabajo de aula, la hegemonía del libro de texto y otros materiales que impliquen una enseñanza unidireccional y estandarizada, que dificulten otras iniciativas de innovación didáctica. Favorecer la creación de bancos de recursos didácticos y ayudas a la implementación de proyectos curriculares y materiales alternativos e innovadores.
• Creación de un Instituto Nacional de Desarrollo Curricular que, en colaboración con otras instituciones, asuma la función de seleccionar y dar respuesta a las necesidades curriculares de una sociedad cambiante.
Establecer mecanismos e instancias que se encarguen de facilitar al profesorado ejemplos de buenas prácticas, materiales innovadores y ayudas para establecer dinámicas que aprovechen horizontalmente las experiencias innovadoras del profesorado.
• Revisar la arquitectura de los centros escolares con criterios de sostenibilidad a fin de disponer de espacios que hagan posible otras formas de relacionarse y de aprender más ligadas a la investigación, la reflexión y a la experiencia.
• Ordenar y distribuir los tiempos escolares para que, siendo más flexibles los modelos de horario, puedan adecuarse mejor a la diversidad de actividades que puedan proponerse. Favorecer, dentro de la jornada escolar, tiempos para la imprescindible coordinación de los equipos docentes y las diferentes iniciativas que desde el centro puedan impulsarse (plan de lectura, programa de prevención y resolución de conflictos, talleres de coeducación, coro, grupo de teatro, huerto escolar, etc.).
• Garantizar los tiempos personales, familiares y sociales que los menores necesitan para su adecuado desarrollo integral, para su ocio y su descanso.